Tecno y Nación

Arsat: El gobierno ejecutó sólo el 10 por ciento del presupuesto

En los últimos días se festejó en el gobierno que la empresa estatal Arsat terminó octubre con un acumulado en ventas por $833 millones y proyecta cerrar el año con una facturación por $1.004 millones, contra los $697 millones del año anterior.

Mientras, la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) destaca en su último Informe de Ejecución Presupuestaria de la Administración Pública Nacional, de fines de octubre, que Arsat es la empresa estatal que sufrió mayores recortes en las transferencias de los gastos de capital. La compañía nacional de soluciones satelitales había recibido en los primeros 10 meses de 2015 unos 1960 millones de pesos para su funcionamiento; en el mismo período de 2016 apenas obtuvo 187 millones.

El 22 de noviembre se publicó en el Boletín Oficial la Decisión Administrativa Nº 1351/16, estableciendo un recorte del crédito para transferencias de capital a Arsat de 1747,7 millones de pesos, prácticamente la misma cifra subejecutada hasta el momento.

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Al asumir como presidente de la Nación, Mauricio Macri puso al frente de ARSAT a Rodrigo de Loredo, yerno del ministro de Comunicaciones Oscar Aguad, cartera de la cual pasó a depender la empresa.

Para el presidente de Arsat, Rodrigo Loredo, la caída en la  inversión “obedece en parte a una mayor eficiencia en el uso de los recursos” en la compra de seguros y mantenimientos con respecto a los años anteriores. Con respecto a su gestión hasta la fecha, el yerno de Ministro de Comunicaciones, Oscar Aguard, argumentó que a momento de llegar a la empresa “el factor de ocupación de Arsat-2 era cero y hoy es del 38 por ciento”. 

Según el ex presidente de la empresa, el ingeniero Matias Bianchi, esto no es verdad ya que “la migración de los clientes al ARSAT– 1 fue rápida dado que reemplazaba al satélite alquilado que estaba en esa posición orbital (72° Oeste). El ARSAT– 2, en cambio, ocupó una posición orbital nueva (81° Oeste). Había que desarrollar el mercado teniendo en cuenta que éramos una empresa que solo tenía un satélite”. Bianchi aseguró también que al momento de renunciar se dejó “el 30 % de la capacidad del ARSAT-2″ y que en realidad mintieron para “justificar el freno a la construcción del ARSAT – 3.

Desde entonces el Estado autorizó siete satélites extranjeros a operar en el país y el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, presentó un nuevo proyecto de Ley de Telecomunicaciones, similar al que había presentado en 2005, cuando era director de Tesacom. La empresa proovedora de telecomunicaciones creada en 1996 junto a José Sánchez, que fue bautizada bajo el nombre de TESAM, luego en 2004  pasó a ser TESACOM, y abrió sucursales en Brasil y Perú. En 2008 inauguró TESACOM Panamá, una empresa offshore. Entonces, dio inicio a la transferencia de negocios de una compañía a la otra.

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El 4 de noviembre de 2015, el Congreso sancionó la Ley 27.208 de Desarrollo Satelital, que declara de interés y prioridad nacional el desarrollo de la industria en lo que respecta a satélites geoestacionarios de telecomunicaciones. También aprobó el Plan Satelital Geoestacionario Argentino (PSGA), que estipula la fabricación de ocho satélites nuevos hasta 2035, incluyendo el reemplazo de Arsat-1 y 2 por otros completamente eléctricos.

En su rol como candidato, Macri criticó a ARSAT antes de los lanzamientos. Dijo que se hacían empresas satelitales que no funcionaban. Según el ex presidente de Arsat se debe vieron que había asesores de diputados macristas que eran representantes comerciales de grandes empresas satelitales cuando fueron a defender ley que establece a la industria satelital como política de Estado sancionada en 2015.

Uno de los desarrollos estratégicos de Arsat es el despliegue de la Televisión Digital Abierta, la única oferta gratuita que habrá cuando en 2019 se finalicen las transmisiones analógicas de Televisión (el sistema por el que hoy llega la TV abierta). La gestión anterior había iniciado el proceso y faltaba una última etapa, que contemplaba 35 estaciones. De ellas hay ocho ya instaladas y funcionando, cuatro en construcción o por inaugurarse y 23 cuya construcción fue cancelada, según informaron desde el diario “Tiempo Argentino”. 

Para quienes critican a la gestión macrista a cargo de la empresa estatal , de seguir así, resultará muy difícil que Argentina logre dar un salto en materia tecnológica y desarrollo de la industria aeroespacial si no existe un financiamiento estatal adecuado.

 

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